Huanuni ha recuperado la vanguardia de clase el 2011 cuando hubo el conflicto por el incremento salarial. Los mineros no nos movilizamos por aumento salarial, sino por la reactivación del aparato productivo y por la nacionalización de las minas.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Mineros de Huanuni, Juan Carlos Guarachi es un firme convencido de hacer de la fuerza de los cinco mil mineros de la Empresa Minera Huanuni una fuente creativa para desarrollar con firmeza los proyectos de producción e industrialización minera, sin descuidar la parte política en cuanto se refiere a la defensa de los intereses del Estado, la empresa y de la sociedad.
Guarachi conversó así con Bocamina, el periódico de la Corporación Minera de Bolivia:
Bocamina (BM).- ¿Hasta el momento, cuál ha sido la contribución de los mineros de Huanuni al desarrollo económico?
Juan Carlos Guarachi (JCG).- A partir de la fusión estas dos fuerzas laborales (cooperativistas y asalariados en la nacionalizada Empresa Minera Huanuni, 2006), el gobierno dio una solución política al conflicto y con compromisos, inicialmente, económicos y de inversión. Gracias al impulso de la gerencia, el directorio, los trabajadores mineros y del control social la Empresa se consolidó.
El distrito minero de Huanuni, con sus cinco mil trabajadores, planteo reactivar el aparato productivo minero y ahí nació la inversión fuerte, histórica con más de 68 millones de dólares por parte de los trabajadores, queriendo ya construir el ingenio en Santa Elena y Machacamarca, la subestación, la fundición, el surtidor y otros importantes proyectos para interior mina y los complejos.
Para el futuro, tenemos la obligación de hacer el seguimiento a los proyectos ya consolidados y garantizados con la inversión. Existe también la necesidad de realizar otros proyectos macro-productivos. El Sindicato con sus cinco mil trabajadores no queremos depender simplemente de la minería, queremos crear nuevas fuentes de trabajo con nuevos proyectos: Huanuni va a vender estaño, va vender energía eléctrica, repuestos de acero fundido y otros.
Queremos que Huanuni sea una zona industrial en donde los cinco mil trabajadores enfrente mejor las subidas y bajadas de la cotización del estaño, para esto hay que garantizar la estabilidad laboral y de su familia; esa es la preocupación más grande que tiene la dirección sindical.
BM.- ¿Cuáles son las perspectivas del movimiento minero en el proceso político de cambio?
JCG.- Desde el 2003, los mineros tenemos una agenda política que es la reactivación del aparato productivo y nacionalizar todas las minas; y esta situación todavía el gobierno no ha consolidado.
Otra preocupación es que contamos con asambleístas nacionales y departamentales, creemos que estos asambleístas no están trabajando en leyes y para el beneficio del pueblo, y esta situación debe ser discutida por los trabajadores.
BM.- Como mineros organizados qué plantean para tener presencia en la Asamblea Legislativa?
JCG.- Tenemos que contar con una Central Obrera Boliviana que no se preocupe simplemente por su sector, sino para toda la clase trabajadora y ser una fuerza contestataria a lo que podría venir en el futuro.
Es cierto que el Gobierno está entregando obras sociales para la población necesitada, pero nosotros queremos ver inversiones en proyectos macro-productivos. El gobierno debería convocar a una cumbre de la clase productiva del país.
BM.- ¿Cómo piensan recuperar el rol político protagónico de los mineros?
JCG.- Consideramos que los mineros de Huanuni ha recuperado la vanguardia de clase el 2011 cuando hubo el conflicto por el incremento salarial. Los mineros no nos movilizamos por aumento salarial, sino por la reactivación del aparato productivo y por la nacionalización de las minas. Sin nacionalización no podemos hablar de aumento de salarios, tenemos que estar preparados para el futuro, y si tenemos que salir nuevamente a las calles, lo vamos hacer, porque aquí el interés es cuidar el bolsillo y el estómago.